Mantener activadas las funciones de Bluetooth y WiFi en espacios públicos puede exponer los dispositivos móviles a intrusiones silenciosas y facilitar el acceso no autorizado a datos personales y bancarios, advirtieron organismos de seguridad informática.

La advertencia aplica a lugares como centros comerciales, aeropuertos y restaurantes. Los reportes técnicos señalan que las redes inalámbricas abiertas y la visibilidad continua del Bluetooth pueden permitir ataques de intermediación y vulneraciones de los protocolos de emparejamiento.

Entre los riesgos identificados están la suplantación de redes WiFi mediante conexiones falsas y el bluesnarfing, una técnica que presuntamente permite acceder a contactos y archivos del teléfono a corta distancia sin que el usuario advierta la transferencia de datos.

Las autoridades informáticas recomiendan desactivar Bluetooth y WiFi cuando no estén en uso, mantener actualizado el sistema operativo y evitar transacciones bancarias en redes públicas.