La derrota de México por 2-0 ante Chile terminó con un altercado entre aficionados de ambas selecciones en las gradas del Memorial Coliseum de Los Ángeles.

Después del silbatazo final, algunos seguidores se involucraron en una pelea en la que se produjeron agresiones físicas y lanzamiento de objetos entre distintos sectores. Personal de seguridad del estadio acudió para intentar separar a los aficionados involucrados y controlar la situación.

De acuerdo con reportes, los elementos de seguridad tardaron varios minutos en intervenir mientras continuaban las agresiones.

Durante el partido también se escuchó el grito homofóbico desde sectores de la afición mexicana cada vez que el portero chileno despejaba el balón, con el marcador 2-0 en contra. El árbitro no suspendió el encuentro.

Con este resultado, México cerró la Fecha FIFA con su segundo descalabro consecutivo y un balance de dos empates y dos derrotas en sus primeros cuatro partidos de la nueva etapa con Rafael Márquez en el cuerpo técnico. Antes había empatado contra Colombia y Perú, y perdido frente a Estados Unidos y Chile.