Diversas declaraciones de entrenadores de la Liga Femenil pusieron bajo atención el lenguaje empleado hacia sus futbolistas, rivales y representantes de los medios de comunicación.
Nicolás Morales, director técnico del Atlante Femenil, explicó los motivos por los que limitó los minutos de la futbolista con el dorsal número 6 durante el partido contra Querétaro, pese a la victoria de su equipo. El estratega afirmó que buscaba cerrar el encuentro y describió las indicaciones que le dio a la jugadora sobre su posición defensiva.
Al referirse al ataque de Gallos Blancos, Morales señaló que el equipo tenía “buenas jugadoras” y utilizó la expresión “las delanteras de color”.
En otro momento, Antonio Contreras, entrenador de Chivas, respondió a una periodista con pasado como futbolista cuando fue cuestionado sobre el planteamiento táctico y el desempeño de la línea defensiva. Durante el intercambio, le preguntó sobre su posición en la cancha y después comentó que era una buena mediocentro, aunque puso en duda su labor como periodista.
Asimismo, tras el partido entre América Femenil y FC Juárez, correspondiente a la Jornada 7 del Clausura 2026, Ángel Villacampa calificó con una palabra altisonante los errores de su equipo y sostuvo que el encuentro podía definirse por detalles.
Las expresiones de los tres entrenadores abrieron la conversación pública sobre las formas de dirigirse a las integrantes de sus plantillas, a los equipos rivales y a la prensa.