Comerciantes y prestadores de servicios de Boca de Tomates comenzaron este lunes, por cuenta propia, las labores de limpieza y reconstrucción de sus negocios, luego de los daños ocasionados por las lluvias asociadas con la tormenta Polo.

Las marejadas y fuertes corrientes derribaron palapas, estructuras de madera y mobiliario a lo largo de la playa. La afectación dañó la infraestructura de los negocios y dejó a los comerciantes sin condiciones para recibir visitantes.

Con herramientas propias, los locatarios retiraron escombros, rescataron materiales que aún pueden utilizarse y trabajaron en la rehabilitación de sus estructuras. La actividad fue emprendida ante la falta de apoyos inmediatos.

Los prestadores de servicios señalaron que la ausencia de turismo y de ingresos mantiene paralizada la actividad económica del destino gastronómico. También solicitaron acciones de recuperación para reactivar el flujo de visitantes.