El mobiliario urbano del Malecón de Puerto Vallarta presenta acumulación de chicles, corcholatas y colillas de cigarro, de acuerdo con reportes de visitantes y comerciantes.
Las pequeñas grietas, hendiduras y bordes de las esculturas y estructuras de iluminación son utilizados por algunos transeúntes para dejar estos residuos. Comerciantes y trabajadores del centro histórico señalaron que la acumulación afecta la imagen del paseo y representa un problema de contaminación.
Las colillas pueden quedar atrapadas en los huecos o ser arrastradas hacia la playa. En el caso de los chicles adheridos al concreto, su retiro requiere herramientas especializadas, mientras que las labores de limpieza no se realizarían con la frecuencia necesaria para frenar el deterioro del mobiliario urbano.
Ante esta situación, prestadores de servicios turísticos y ciudadanos llamaron a los visitantes a evitar arrojar basura en los espacios públicos. También solicitaron a la dirección de Servicios Públicos Municipales reforzar los operativos de limpieza profunda e instalar contenedores o ceniceros adecuados a lo largo del recorrido.