Mandos del Comando Norte realizaron maniobras tácticas en Arizona para interceptar aeronaves no tripuladas vinculadas presuntamente con actividades de vigilancia e ilícitos.

Unidades del Ejército de Estados Unidos probaron radares de alta definición, drones interceptores, armas autónomas y sistemas láser en el campo de pruebas de Yuma, como parte del programa Falcon Peak. El objetivo señalado fue detectar y neutralizar drones en la frontera norte.

Mandos de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur informaron que detectaron 378 incursiones de aeronaves no tripuladas durante el último mes. Indicaron que la mayoría correspondería a equipos comerciales utilizados para vigilancia y monitoreo táctico.

Las fuerzas de seguridad estadounidenses reportaron el derribo de 11 aparatos mediante tecnología de energía dirigida desde el inicio de las pruebas en la franja fronteriza.

El insumo también señala que autoridades federales mexicanas han reiterado que la vigilancia debe realizarse con apego estricto a la soberanía, y que la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene desplegados 165 equipos antidrones en el norte del país.

De manera paralela, representantes diplomáticos de Estados Unidos y autoridades estatales colocaron la primera piedra de un centro de formación policial en Querétaro para combatir el tráfico de sustancias y el contrabando. Las autoridades de ambos países mantienen esquemas de monitoreo continuo en los puntos de mayor tránsito fronterizo.