La Cámara de Diputados aprobó en lo general un dictamen de reforma constitucional para exigir nacionalidad mexicana única e indeclinable a quienes ejerzan la Presidencia de la República o las gubernaturas de las entidades federativas.
La propuesta, impulsada por la bancada de Morena, obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. El texto plantea prohibir que los titulares de esos cargos adquieran, invoquen o hagan valer otra ciudadanía durante su encargo.
Los promoventes sostuvieron que la medida busca garantizar la lealtad soberana y proteger los intereses jurídicos y territoriales del Estado mexicano. Las nuevas restricciones entrarían en vigor formalmente para los procesos electorales de 2028.
Legisladores del PAN y del PRI rechazaron el dictamen. Argumentaron que vulnera los derechos políticos de la comunidad migrante y establece barreras de imposible cumplimiento legal para renunciar a segundas nacionalidades.
El debate continuará con la discusión de las reservas presentadas sobre los artículos transitorios y los procedimientos administrativos para acreditar la renuncia a pasaportes extranjeros.