El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una serie de demandas para solicitar la revocación de la ciudadanía de 40 personas naturalizadas, en el que el insumo describe como el mayor bloque simultáneo de procesos de desnaturalización impulsado por la administración federal.
Las autoridades señalan presuntamente a los involucrados por haber ocultado información relevante o antecedentes penales durante sus trámites migratorios. Los expedientes proceden de diversas naciones, entre ellas México.
Entre las acusaciones incluidas en los casos aparecen homicidio voluntario, agresión sexual y el presunto desempeño como agentes al servicio de gobiernos extranjeros.
El retiro de la ciudadanía no es automático. De acuerdo con el insumo, cada caso será analizado por un juez federal, quien deberá resolver después del desahogo de pruebas y con derecho a la defensa para las personas demandadas.
El proceso de desnaturalización se centra en la validez jurídica del otorgamiento original de la ciudadanía y se distingue de los procedimientos de deportación.