Cuando un ciclón tropical entra en el Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales (SIAT-CT), no solo debe considerarse el color del semáforo: también es importante saber si el fenómeno se encuentra en fase de acercamiento o de alejamiento.

La fase de acercamiento se declara cuando el ciclón se dirige hacia territorio nacional o una región que puede resultar afectada. Para establecerla, el sistema considera la distancia a la costa, el tiempo estimado de llegada de la línea de vientos y la intensidad del sistema.

En esta etapa, las acciones pueden ir desde mantenerse informado y preparar documentos, alimentos y un plan familiar, hasta suspender clases y actividades, evacuar zonas de riesgo o resguardarse, de acuerdo con el color de alerta correspondiente.

La fase de alejamiento comienza cuando el ciclón se retira del territorio o de la zona donde impactó. Sin embargo, el alertamiento puede mantenerse porque los efectos peligrosos no terminan necesariamente cuando el centro del fenómeno se encuentra lejos.

Durante esa fase todavía pueden registrarse lluvias intensas, inundaciones, crecimiento de ríos y arroyos, oleaje elevado, deslizamientos de tierra y daños en caminos o viviendas. También pueden presentarse precipitaciones importantes independientemente del color de alerta vigente.

El SIAT-CT emplea los colores azul, verde, amarillo, naranja y rojo tanto para el acercamiento como para el alejamiento, aunque las acciones cambian según la fase. En el primer caso se enfocan en la preparación ante un posible impacto; en el segundo, en mantener la protección mientras continúan los efectos y comenzar una recuperación segura solo cuando las autoridades lo indiquen.

Por ello, una localidad puede permanecer en alerta naranja o roja aunque el ciclón ya se esté alejando. La fase de alejamiento describe la posición y evolución del fenómeno dentro del sistema de alerta, pero no indica por sí misma que la emergencia haya terminado ni autoriza a salir de un refugio o regresar a casa.