La Fiscalía General del Estado de Nayarit mantiene abiertas todas las líneas de investigación tras el desplome de una aeronave privada ocurrido la tarde del domingo en el municipio de Ixtlán del Río, incluida la posibilidad de que se tratara de un ataque dirigido contra el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero.

La fiscal general del estado, Elvia Ludmila Heredia, relacionó las indagatorias con la captura previa de un hombre conocido como el “Talibán 2”, quien había sido detenido semanas atrás después de sufrir un atentado y un accidente automovilístico en territorio jalisciense, cuando presuntamente intentaban ejecutar a su esposa.

Inicialmente, el detenido fue tratado como víctima para localizar a su esposa. La fiscalía emitió una ficha de búsqueda y lo entrevistó durante 12 horas. Después de que comenzó a autoincriminarse, la entrevista fue suspendida, se le leyeron sus derechos como imputado y se le asignó un defensor público.

De acuerdo con la fiscal, el hombre decidió declarar y proporcionó información sobre su hermano, identificado como el presunto “Talibán 1”, de quien se habría informado que fue abatido, aunque su cuerpo no ha sido localizado. También habría mencionado la presencia de abogados vinculados al “jardinero” en un punto de reunión en Isla del Río.

Durante la revisión de los dispositivos asegurados al detenido fueron encontrados cinco teléfonos: cuatro Samsung y un Google. La Fiscalía señaló que en esos equipos había registros sobre movimientos de funcionarios estatales, incluidos datos de vuelos del gobernador.

Los registros incluían, de acuerdo con la declaración de la fiscal, la matrícula de la aeronave, los horarios y las personas que abordaban. Heredia indicó que los vuelos privados eran utilizados por necesidades de servicio y que no siempre viajaba el gobernador, pues también los usaba su familia.

La Fiscalía no confirmó que el desplome haya sido un atentado; únicamente informó que esa posibilidad forma parte de las líneas de investigación.