El Puebla cayó ante Tigres en el Estadio Universitario, en un encuentro cuyo momento determinante fue una jugada revisada por el VAR. Después de que el árbitro señaló una mano dentro del área poblana, se marcó un penal.
Tras el partido, el técnico del Puebla, Gerardo Espinoza, cuestionó la decisión y afirmó que su equipo ha vivido situaciones similares durante el torneo. “Nos deja a todos intranquilos, molestos”, expresó, al señalar que las faltas recurrentes han llevado al equipo hacia su propia área y que, en su opinión, no era necesario marcar el penal.
Espinoza también resaltó el trabajo de sus futbolistas y sostuvo que la exigencia interna se mantiene sin importar los resultados. Dijo que pide a sus jugadores entregarse al 100 por ciento en cada entrenamiento y aseguró que el equipo trabaja con estándares altos.
Sobre el Estadio Universitario, el entrenador poblano reconoció el escenario, la cancha y el ambiente generado por la afición de Tigres, además de destacar lo que representa esa institución en el futbol mexicano.