Miguel Sánchez Altamirano, presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, permanecerá en el Penal del Altiplano luego de que un juez de control federal le impusiera prisión preventiva oficiosa.

El alcalde fue señalado por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca por su presunta participación en los delitos de extorsión agravada y contra la seguridad del estado. La autoridad judicial también determinó la legalidad del procedimiento de captura de un presunto operador de la estructura delictiva.

El proceso ocurre después de la aprehensión paralela del mando de la policía municipal. Ante esta situación, la Jefatura del Ejecutivo Estatal presentó ante el Congreso local una solicitud formal para declarar la desaparición de poderes en Juchitán de Zaragoza, con el objetivo de garantizar la operatividad institucional.

La representación legal del imputado solicitó la ampliación del plazo constitucional. La audiencia para resolver la vinculación a proceso de los señalados fue fijada para el próximo 29 de septiembre.