La lengua puede acumular microorganismos, células muertas y restos alimenticios en los pliegues formados por sus papilas, de acuerdo con valoraciones epidemiológicas e higiénicas difundidas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Facultad de Odontología de la UNAM.
El insumo señala que la concentración bacteriana en la lengua puede superar a la de la superficie del esmalte dental y que el cepillado convencional no siempre remueve esa acumulación. La falta de higiene lingual se relaciona con halitosis, gingivitis y caries; en casos complejos, puede contribuir a la pérdida de piezas dentales por infecciones periodontales.
En pacientes con diabetes mellitus, el IMSS indica que los focos infecciosos bucales pueden incrementar la resistencia a la insulina y complicar el manejo metabólico, con impacto en el control glucémico.
Especialistas sugieren utilizar por la noche rascadores o limpiadores linguales de arrastre mecánico. También recomiendan reducir la ingesta de azúcares y acudir a revisión odontológica dos veces al año. El insumo añade que los enjuagues bucales comerciales solo enmascaran temporalmente los olores.