El cuerpo de Mateo «N», de 16 años, fue localizado en un paraje de la carretera federal Tehuacán-Orizaba, en la junta auxiliar de Azumbilla, municipio de Nicolás Bravo, Puebla. El joven, estudiante de preparatoria e hijo del presidente municipal de Tecamachalco, Mateo Hernández López, presentaba visibles huellas de violencia.
De acuerdo con los datos incorporados a la investigación, el menor salió de su domicilio el 19 de septiembre para acudir a una actividad formativa. Después, sus familiares habrían recibido exigencias económicas a cambio de su liberación. Reportes policiales señalan que permanecía privado de la libertad desde días antes en la región de Tehuacán.
La Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene abierta una carpeta de investigación. Como parte de las diligencias, obtuvo registros de videovigilancia en distintos puntos de Tecamachalco para reconstruir la ruta del vehículo utilizado durante la privación ilegal de la libertad. También recabó testimonios de personas que tuvieron contacto previo con la víctima y realizó peritajes.
Agentes periciales acudieron al sitio para el levantamiento de los restos y el inicio de las diligencias correspondientes. El presidente municipal hizo un llamado público a las autoridades ministeriales para esclarecer el homicidio. El ayuntamiento confirmó que continuará al frente de sus responsabilidades administrativas mientras avanzan las indagatorias.
Representaciones de Morena en Puebla reprobaron el homicidio y solicitaron la intervención de la Fiscalía para esclarecer el caso y detener a los responsables.