La Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) afirmaron que la movilización de 500 soldados estadounidenses hacia la frontera con Texas se coordina con México mediante operaciones espejo para reforzar la seguridad en el Valle del Río Grande.

El despliegue del Comando Norte de Estados Unidos ocurrió en el marco de la Operación Vanguardia Ardiente, después de una agresión a balazos contra la Guardia Costera estadounidense en las inmediaciones de Garceno, Texas.

De acuerdo con la Semar, la Armada de México mantiene desplegados 159 agentes navales, 11 vehículos y dos aeronaves no tripuladas en la franja de Matamoros, Tamaulipas, como parte de la Operación Sable. El personal realiza patrullajes paralelos dentro del territorio nacional.

Las dependencias señalaron que los mecanismos de inteligencia y vigilancia fronteriza operan bajo los principios de responsabilidad compartida y respeto a la soberanía. También mencionaron la conclusión de la estrategia antidrones Águila Alta, aplicada en el límite entre Tijuana y San Diego.