El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, afirmó que su administración rechazó negociar con el crimen organizado después de recuperar predios y realizar intervenciones operativas en la entidad.
En conferencia de prensa, el mandatario dijo haber sido objeto de amenazas directas, intentos de agresión y seguimiento táctico que atribuyó a células vinculadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Señaló que estas presiones estarían relacionadas con las acciones para restituir bienes del Estado y combatir la delincuencia.
Navarro Quintero indicó que, dentro del programa Megaoperativo Nuevo Nayarit, fueron aseguradas 750 hectáreas. Añadió que emisarios del crimen organizado habrían exigido la devolución de 400 hectáreas despojadas al estado y advertido represalias tras la negativa gubernamental.
El gobernador y la fiscal general de Nayarit, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, también habrían recibido advertencias de litigantes relacionados con un cabecilla regional detenido en La Yesca, a quienes se identificó como posibles enlaces del grupo delictivo.
Asimismo, se informó sobre investigaciones internas por presuntas filtraciones desde dependencias de seguridad e instituciones municipales. De acuerdo con el insumo, grupos de mensajería habrían compartido itinerarios, horarios y rutas de traslado del Ejecutivo estatal con redes de halconeo.
La Fiscalía estatal mantiene abierta una carpeta de investigación por la caída de una avioneta utilizada por la administración, con el objetivo de determinar si ocurrió por una falla técnica o por un posible sabotaje. El texto también vincula, sin establecer una conclusión, hallazgos de narcomantas y ejecuciones recientes con el descontento de células criminales frente a los operativos oficiales.
El gobernador sostuvo que mantendrá su postura de no pactar con grupos delictivos y continuará con las políticas de seguridad y recuperación patrimonial hasta el término de su periodo constitucional.