La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para reabrir la investigación sobre la denuncia de una estudiante de la Universidad de Cornell, quien habría sido víctima de una violación grupal en una casa de fraternidad.

Hochul acusó a la policía de la universidad y al fiscal de distrito del condado de Tompkins de haberle negado justicia a la estudiante. De acuerdo con el insumo, la fiscalía local no presentó cargos ni entrevistó a la denunciante o a las personas señaladas después de recibir el reporte a finales de 2024.

Como fiscal especial, James podrá asumir la investigación penal, presentar pruebas ante un gran jurado y procesar delitos de manera independiente. También se cuestionó que la oficina del fiscal de distrito no tomara la declaración de la denunciante ni solicitara los expedientes completos del caso.

Las autoridades estatales señalaron además presuntas deficiencias de la policía de Cornell, que habría archivado el asunto bajo reservas de confidencialidad del Título IX.

El gobierno estatal anunció que trabajará con el Congreso local en reformas sobre el consentimiento, con el objetivo de eliminar vacíos legales relacionados con el juzgamiento de agresiones sexuales cuando la víctima se encuentra bajo intoxicación. La rectoría de Cornell aceptó someterse a un peritaje independiente y colaborar con las indagatorias de la fiscalía general.