Puerto Vallarta ha comenzado a recuperar la calma en su clima y sus costas después del paso de los huracanes Polo, Rachel y Simón.

La disipación de la nubosidad densa y de las lluvias torrenciales dio paso a condiciones atmosféricas más estables y despejadas en la Bahía de Banderas. Con este cambio, los amaneceres volvieron a destacar sobre la Sierra Madre y el litoral.

Durante las primeras horas del día, el cielo presenta matices dorados, púrpuras y anaranjados, un espectáculo que, de acuerdo con el insumo, atrae tanto a habitantes como a visitantes que recorren el malecón.

El cambio en el panorama meteorológico también representa un alivio para los sectores comercial y náutico de la región, además de renovar el optimismo de la comunidad vallartense.