Ben Saul, relator especial de las Naciones Unidas sobre la promoción y protección de los derechos humanos, cuestionó los ataques armados de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos contra embarcaciones del narcotráfico.

El funcionario sostuvo que esas operaciones representan ejecuciones extrajudiciales y constituyen probables crímenes de lesa humanidad. Un informe del experto independiente señala que la campaña militar estadounidense en aguas del Pacífico y el Caribe ha dejado más de 220 personas fallecidas en 68 embarcaciones atacadas.

El documento también advierte sobre reportes de vuelos de drones no autorizados y operaciones encubiertas que, de acuerdo con el informe, violan la soberanía de México y otros países de la región.

Además, sostiene que el tráfico de estupefacientes no constituye un ataque armado que justifique el uso de la fuerza letal o la invocación del derecho a la legítima defensa. Por ello, plantea que Washington realice investigaciones independientes y se apegue a los tratados de intercepción marítima.

El Gobierno de México mantiene su postura de no autorizar incursiones militares extranjeras en territorio o aguas nacionales. En el insumo se indica que propone esquemas de cooperación e inteligencia para capturar tripulaciones por vía institucional.