La próxima entrada en vigor de una regulación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para restringir el uso de teléfonos celulares y dispositivos inteligentes en primarias y secundarias dividió las opiniones de los padres de familia.
La medida, establecida en el Acuerdo 09/09/26, comenzará el 3 de noviembre y aplicará durante toda la jornada escolar, incluido el recreo. Los estudiantes podrán llevar los equipos en sus mochilas, siempre que permanezcan guardados.
El uso de los dispositivos quedará exceptuado en casos de emergencia o para fines pedagógicos programados. La mayoría de los padres respalda la restricción porque considera que ayudará a evitar distracciones en el aula.
Sin embargo, algunos tutores expresan inquietud por la seguridad de los alumnos durante sus traslados, especialmente cuando viajan solos en transporte público. También señalan dudas sobre la falta de protocolos unificados para el resguardo de los aparatos.
El respaldo a la medida se relaciona con diagnósticos en los que más del 79% de los docentes detectó fallas de atención vinculadas con el uso de tecnología.
A pocas semanas de la aplicación nacional, las comunidades escolares esperan asambleas informativas convocadas por los directivos de cada plantel para definir reglas internas sobre la responsabilidad por pérdidas, daños o decomisos de los dispositivos dentro de las escuelas.