La presidenta Claudia Sheinbaum habría cuestionado a su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y a integrantes de su equipo de inteligencia por acatar el congelamiento de cuentas bancarias aplicado contra exfuncionarios señalados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

en el insumo describe momentos de tensión en Palacio Nacional y señala que Sheinbaum habría reprochado a sus colaboradores dar por sentado que las autoridades estadounidenses contaban con pruebas sólidas. También atribuye a la mandataria la consideración de que las sanciones financieras representaban un intento de injerencia para desestabilizar a su administración.

De acuerdo con el mismo reporte, la presidenta habría cuestionado a García Harfuch por ceder ante la presión de Washington, aunque finalmente se habría aceptado el bloqueo de activos para evitar un conflicto diplomático de mayor escala.

Las medidas estadounidenses apuntarían a 21 personas vinculadas presuntamente al Cártel de Sinaloa. Entre ellas se menciona a Carlos Torres, exesposo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, y a su hermano Luis Torres, ambos señalados de presuntamente recibir sobornos para facilitar operaciones delictivas.

El insumo también señala que la Unidad de Inteligencia Financiera ejecutó los bloqueos bajo la premisa de “operaciones de riesgo” y que su comunicado oficial omitió los presuntos nexos con el crimen organizado. Los fondos de las personas implicadas permanecerían inmovilizados por el sistema financiero.