Trabajadores de una obra en construcción colindante al hotel Sunscape denunciaron públicamente el presunto vertido constante de aguas negras hacia la zona de playa y el mar.
De acuerdo con los testimonios referidos en el sitio, la infraestructura del complejo hotelero descargaría residuos fétidos de manera continua. Los denunciantes afirmaron que esto representa un foco de contaminación ambiental y un riesgo sanitario para quienes laboran en los alrededores y transitan por la franja costera.
También señalaron que la situación se agravaría durante fenómenos meteorológicos con alto oleaje y marejadas, debido a que las olas dispersarían los desechos líquidos por una zona más amplia de la arena y acelerarían su incorporación a las corrientes marinas.
Los trabajadores acusaron que, pese a las quejas y a la visibilidad de las presuntas descargas, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales habría omitido intervenir o aplicar sanciones.
Ante ello, exigieron una inspección federal urgente y la clausura inmediata de los puntos de vertido.