Pasajeros locales, turistas y trabajadores que utilizan el Aeropuerto Internacional Gustavo Díaz Ordaz enfrentan deficiencias en las áreas destinadas al transporte público terrestre.
Las inmediaciones de la terminal no tienen una parada debidamente acondicionada. Los usuarios esperan los camiones bajo el sol o la lluvia, sin bancas, techados ni señalética clara que facilite un abordaje seguro.
El problema también genera aglomeraciones sobre las vialidades principales y tráfico en los carriles adyacentes a la carretera de ingreso, además de afectar la experiencia de los visitantes y la rutina de quienes transitan diariamente por la zona.
Hasta el momento, las autoridades competentes y las concesionarias de transporte no han implementado una solución integral. Usuarios e integrantes del sector turístico consideran urgente habilitar un refugio y un punto de parada formal con condiciones de accesibilidad, comodidad y seguridad.