El vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, aterrizó de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita, tras un violento incidente dentro de la cabina.
La aeronave emitió señales de emergencia mientras sobrevolaba la región y cambió su trayectoria. Durante el vuelo, registró un descenso repentino cuando se encontraba a unos 35 mil pies de altura, con una velocidad superior a 30 mil pies por minuto, de acuerdo con los datos citados en los reportes.
También fueron emitidos los códigos 7700 y 7500, asociados con una emergencia general y una situación de interferencia ilícita o toma de control. La señal activó protocolos de seguridad ante el temor de un posible secuestro.
El copiloto habría enfrentado físicamente al piloto después de detectar la maniobra y conseguido recuperar el control de la aeronave. Posteriormente, el avión fue dirigido hacia Tabuk, donde realizó el aterrizaje de emergencia.
Las autoridades investigan si el piloto habría intentado provocar deliberadamente la caída del avión. Entre las hipótesis también se consideran un posible intento de secuestro y un ataque terrorista; sin embargo, el motivo y la intención aún deben establecerse. El caso ha sido comparado con el método utilizado durante los atentados del 11 de septiembre de 2001, aunque esa posibilidad no constituye una conclusión oficial.
El avión consiguió aterrizar en Arabia Saudita con los pasajeros.